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Hoy volví a nacer, estoy empezando a construir el presente desde una nueva visión del futuro, mi historia ya no es mi refugio, mi presente no existe, es el futuro, mis próximos escenarios, no serán utópicos serán posibles, quiero estar presente en la arquitectura de mi destino, mi historia verdadera empieza ahora.

jueves, 8 de julio de 2010

LEY DE LOS TRES ESTADOS

Auguste Comte



1ª Estado teológico o ficticio

En su primer despliegue, necesariamente teológico, todas nuestras especulaciones muestran espontáneamente una predilección característica por las cuestiones más insolubles, por los temas más radicalmente inaccesibles a toda investigación decisiva. Por un contraste que, en nuestros días, debe parecer al pronto inexplicable, pero que, en el fondo, está en plena armonía con la verdadera situación inicial de nuestra inteligencia, en una época en que el espíritu humano está aún por bajo de los problemas científicos más sencillos, busca ávidamente, y de un modo casi exclusivo, el origen de todas las cosas, las causas esenciales, sea primeras, sea finales, de los diversos fenómenos que le extrañan, y su modo fundamental de producción; en una palabra, los conocimientos absolutos. Esta necesidad primitiva se encuentra satisfecha, naturalmente tanto como lo exige una situación tal, e incluso, en efecto, tanto como pueda serlo nunca, por nuestra tendencia inicial a transportar a todas partes el tipo humano, asimilando todos los fenómenos, sean cualesquiera, a los que producimos nosotros mismos y que, por esto, empiezan por parecernos bastante conocidos, según la intuición inmediata que los acompaña. Para comprender bien el espíritu, puramente teológico, resultado del desarrollo, cada vez más sistemático, de este estado primordial, no hay que limitarse a considerarlo en su ultima fase, que se acaba, a nuestra vista, en los pueblos más adelantados, pero que no es, ni con mucho, la más característica: resulta indispensable echar una mirada verdaderamente filosófica sobre el conjunto de su marcha natural, a fin de apreciar su identidad fundamental bajo las tres formas principales que le pertenecen sucesivamente.

miércoles, 7 de julio de 2010

INTERTEXTUALIDAD ARTÍSTICA

Coincidencia o Casualidad


Alguna vez se te ha ocurrido comparar el número de estrellas del manto de la Virgen de Guadalupe y los clavos de la pintura “La columna rota” de Frida Kahlo, la único que nos quitaría la duda es contar cada elemento en las imágenes reales de cada una obra.

martes, 6 de julio de 2010

EL MAL

Sanfranski, Rüdiger


El mal no es ningún concepto; es más bien un nombre para lo amenazador, algo que sale al paso de la conciencia libre y que ella puede realizar. Le sale al paso en la naturaleza, allí donde ésta se cierra a la exigencia de sentido, en el caos, en la contingencia, en la entropía
[1], en el devorar y ser devorado, en el vacío exterior, en el espacio cósmico, al igual que en la propia mismidad, en el agujero negro de la existencia. Y la conciencia puede elegir la crueldad, la destrucción por mor[2] de ella misma. Los fundamentos para ello son el abismo que se abre en el hombre.

La complejidad del mundo actual crea un caos espiritual en el ser humano, producto del enajenamiento materialista que supone una calidad de vida, el deseo de alcanzar una satisfacción creada entono a una necesidad ficticia, permite la cegara expansionaría sobre la miseria irreal del su mundo actual, basada en artificios que suplen momentáneamente la satisfacción real del espíritu.

Bibliografía
Sanfranski, Rüdiger (2008). El mal o el drama de la libertad. México: Tusquets


[1] Medida del desorden de un sistema.
[2] (afér. de «amor»). Por mor de (pop. en algunos sitios). En beneficio de o por consideración a: ‘Por mor de la amistad. Por mor del qué dirán’. *Motivo.

lunes, 5 de julio de 2010

LEY DE LOS TRES ESTADOS

Auguste Comte

Ley de la evolución intelectual de la Humanidad o ley de los tres estados

Según esta doctrina fundamental, todas nuestras especulaciones, cualesquiera, están sujetas inevitablemente, sea en el individuo, sea en la especie, a pasar sucesivamente por tres estados teóricos distintos, que las denominaciones habituales de teológico, metafísico y positivo podrán calificar aquí suficientemente, para aquellos, al menos, que hayan comprendido bien su verdadero sentido general. Aunque, desde luego, indispensable en todos aspectos, el primer estado debe considerarse siempre, desde ahora, como provisional y preparatorio; el segundo, que no constituye en realidad más que una modificación disolvente de aquél, no supone nunca más que un simple destino transitorio, a fin de conducir gradualmente al tercero; en éste, el único plenamente normal, es en el que consiste, en todos los géneros, el régimen definitivo de la razón humana.

Conclusiones

El texto fue escrito a mediados del siglo XIX, no obstante su vigencia aun permanece en el individuo de la sociedad actual, esto indica que las características sociales del la raza humana no han cambiado, quizás el mundo actual transformado por avance tecnológico de reflejos ilusorios sobre los cambios del hombre moderno.

La visión global del individuo del siglo XXI esta bajo el caparazón de la estructura cibernética actual, es por esta razón que el sujeto real actúa bajo de máscara de la sociedad del conocimiento, escondiendo los mismo esquemas de los siglos pasados.



Bibliografía
COMTE, Auguste (2007) .Discurso sobre el espíritu positivo. 1º Reimpresión. Traducido por Julián Marías. España: Alianza

domingo, 4 de julio de 2010

¿QUÉ TAL TE VAN LAS COSAS?

LA FÓRMULA « ¿QUÉ TAL TE VAN LAS COSAS? »


BRUCKNER, Pascal


¿Qué tal te van las cosas? Los hombres no siempre se han saludado de este modo a lo largo de la historia: invocaban la protección divina y nadie se inclinaba de la misma manera delante de un campesino y de un caballero. Para que la fórmula « ¿Cómo van las cosas? » aparezca, hay que dejar atrás la relación feudal y entrar en la era democrática, que supone un mínimo de igualdad entre individuos separados, sometidos a los altibajos de sus humores. Hay una leyenda sobre el origen médico de esta expresión, al menos en francés: « ¿Qué tal le va con las deposiciones? ». Es el vestigio de una época que veía en la regularidad intestinal un signo de buena salud.
Esta formalidad lapidaria y generalizada responde al principio de economía y constituye el lazo social mínimo en una sociedad de masas que pretende reunir hombres de todos los niveles. Pero a veces tiene menos de rutina que de intimación: queremos obligar a la persona encontrada a situarse, queremos dejarla atónita, someterla con una sola palabra a un profundo examen. ¿En qué momento estás? ¿En qué te has convertido? Se trata de una discreta conminación que obliga a cada cual a exponerse en la verdad de su ser. Pues, en un mundo que hace del movimiento un valor canónico, interesa que las cosas «vayan», aunque no se sepa adónde. ¿Por qué el « ¿qué tal te van las cosas?» maquinal que no espera respuesta es más humano que el « ¿qué tal te van las cosas?» lleno de solicitud de quien nos quiere desnudar, acorralarnos y hacernos un chequeo moral? Y es que el hecho de ser ya no se da por sentado, y hay qué consultar constantemente el barómetro íntimo. Al fin y al cabo, ¿tan bien me va? ¿No estaré adornando las cosas? Por eso mucha gente esquiva la respuesta y corta de inmediato, suponiéndole al otro la suficiente delicadeza como para descifrar en su «pues van» un discreto abatimiento. Esta contestación de renuncia es terrible: «van tirando», como si nos viésemos reducidos a dejar pasar los días y las horas sin tomar parte en ellos. Pero, a fin de cuentas, ¿por qué tienen que ir las cosas? Obligados a justificarnos todos los días, a veces cambiamos de lógica. Y somos tan opacos para nosotros mismos que la respuesta ya no tiene sentido, ni siquiera como formalidad.
«Hoy pareces en plena forma. » Este cumplido nos cae encima como una lluvia de miel y tiene valor de consagración: en el cara a cara entre los radiantes y los gruñones, estamos del lado bueno. Gracias a la magia de una frase, nos vemos colocados en la cima de una jerarquía sutil y siempre cambiante. Pero al día siguiente se pronuncia, implacable, un veredicto diferente: «Qué mala cara tienes». Es como un disparo a quemarropa, y nos arranca de la espléndida posición en la que nos creíamos instalados para siempre. Ya no merecemos la casta de los magníficos, somos parias, tenemos que arrastrarnos pegados a las paredes y ocultarle a todo el mundo la cara nublada.
En definitiva, « ¿qué tal te van las cosas?» es la pregunta más trivial y la más profunda posible. Para contestar con precisión, habría que proceder a un escrupuloso inventario psíquico, sopesándolo todo minuciosamente. Qué importa: hay que contestar «bien» por cortesía y civismo y pasar a otra cosa, o rumiar la respuesta una vida entera y reservar la declaración para más adelante.

BRUCKNER, Pascal(2008). La euforia perpetua. 3ª edic. Trad. por Encarna Castejón. España: Tusquets

sábado, 3 de julio de 2010

VENDO MI VOTO

Hoy estoy de oferta, he decido vender mi voto al mejor postor, no pido: vales de despensa, bultos de cemento, dinero en efectivo, bonos, o cualquier artículo que pueda solucionar mis necesidades momentáneas.

Lo único que exijo a cambio es: el candidato que lo desee comprar, haga lo que corresponde, no quiero que cumpla lo que prometa, porque todo lo que han prometido es su obligación hacerlo, necesito que haga más de lo que promete, que su plan de gobierno sea real no utópico.

Ya he escuchado tantos discursos, sobre criminalidad, pobreza, educación, buen gobierno etc., todos esos problemas están ahí desde hace décadas, ya basta de decir ¡QUE! van hacer, quiero que me respondan ¿CÓMO?

Eso es lo que exijo a cambio de comprar mi voto, que digan como van a solucionar los problemas que carcomen la dignidad social, como: la impunidad, la corrupción, el mal gobierno, la falta de ética gubernamental, la criminalidad de cuello blanco, y otros más.

Si alguien tiene la capacidad intelectual de comprar mi voto, aquí espero su respuesta, hoy que he decidido ¡VENDER MI VOTO! ¡ESTOY DE OFERTA!

miércoles, 30 de junio de 2010

LA LIBERTAD

Y la pregunta es:

¿En verdad el ser humano es libre?
quien conoce a alguien insubordinado
sin estar atado antes de nacer
naciendo no sobrevive si es libertado.

Entonces habría que precisar que es la libertad,
luego de haber inventado el libertinaje,
unidos al mundo que se destruye
en el afán de conseguir la libertad,
ningún ser pensante es libre.

Estar atado por miles de cadenas
Ideas creadas para recluir,
se depende de las ideas sociales,
se acata a un tercero para existir.

Entonces ¿que es autonomía?
Independencia palabra etérea
Emancipación voz vacía
Soberanía añoranza trunca.